No, no sólo es "el mes de las inscripciones", frase que escucho en radio y televisión desde ahce muuuuuuchos años para recordanos que es el periodo para registrar a los niños en el kinder, primaria o secundaria.
Es el mes en que irremedianlemente somos bombardeados y casi casi ultrajados para quedar bien precisamente cuando se cumple su primera mitad. Todos hemos sido víctimas de la publicidad y el consumismo para "celebrar" a un San Valentín que hoy se preocupa más por ver quién entrega el regalo más costoso que por fomentar la fraternidad y las buenas relaciones entre los seres humanos y que tanta falta nos hacen. No soy cursi ni pretendo serlo, pero es la verdad.
Escribir de este día resultará trillado para muchos, frívolo, sin sentido, rídiculo. Pero es casi casi obligado.
No se necesita un día en particular para estar con los amigos, con los verdaderos. Con aquellos que nos escuchan, nos prestan su hombro para llorar, su palma para estrechar, sus ojos para atendernos. Los amigos no son de un sólo día y jamás lo serán.
Febrero es un mes más y cada uno debemos darle su importancia. Para mí lo es porque mi hermana, que me ha permitido ser tío de una bebé hermosa a la que amo infinitamente, cumple años el día 16.
Amigos, vaya un abarzo para todos, los aprecio.
PD.- Con este texto retomo mis entregas, que espero ahora sí sean más frecuentes.
miércoles, 14 de febrero de 2007
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