miércoles, 29 de noviembre de 2006

Tienes el valor o te vale...

Escribo estas líneas con dedicatoria especial al señor Luis C., compañero del trabajo y uno de los personajes que me indujo a sumerguirme en el mundo de los blog y quien espero no se crea realmente que fue, es o será un rompecorazones.
La mayoría de los hombres siempre andamos pregonando nuestras conquistas, o las que quisimos y nunca fueron. Es una acción tan innata para el género masculino, como lo es para el femenino ir siempre acompañado al baño.
Pues bien, cada quien es libre de recordar, comentar, y hasta publicar en el ciberespacio sus anécdotas de puberto, sus sueños húmedos, sus fantasías, lo que sea, y lo puede hacer en el tono que quiera, pero de ahí a ventilar los nombres de las protagonistas...ya es decisión de cada quien, y muy respetable.
El punto aquí, es el valor que tenemos para ventilarlas y, si al hacerlo, eso nos vuelve más "interesantes" o unos gañanes, todo depende del cristal con que se mire, como decía Brozo, alias Víctor Trujillo.
"Un caballero no tiene memoria" reza el dicho popular. Nada más erróneo!!! Tan la tenemos que precisamente por eso se nos está impedidos a recordar los pasajes de nuestra vida amorosa, apasionada, intensa.
Atreverse a revelar esas etapas no es bien visto, por eso reconozco la valentía del señor Carrillo, de participarnos tres de las anécdotas que al parecer marcaron su vida, y espero que los nombres utilizados hayan sido ficticios, porque de lo contrario creo que se meterá, literalmeente, en líos de faldas.
Ahora bien, uno debe tener la madurez para encarar las situaciones de la vida y sobre todo para superarlas, sacando de ellas lo mejor de sí, valorarlas, para no caer en trivialidades. Tener el valor de reconocer lo que se hizo, bueno o malo, y al mismo tiempo, también aprender a que nos valga mad... mucho de lo que se dice de nosotros.
Yo todavía no tengo el valor de plasmar aquí muchas cosas, pero, acá entre nos, me vale...

4 comentarios:

In phidelio dijo...

Así es mi buen Basi, te agradezco lo de "compañero de trabajo", así como también el que hayas osado apoyarme en la onda de la valentía para decir lo que uno quiera decir.

A final de cuentas, si me meto en líos de faldas, no creo que sea mayor a lo que me sucedió con Chabela; eso sí fue escapar de las fauces del lobo(a).

Un abrazo y sigue así.

Inph....

Piscis dijo...

"Los caballeros no tiene memoria" no se refiere a que se les olviden sus pasajes amorosos, memorables o no, sino a que no revelen, a que "se les olvide", por decirlo de alguna manera, el nombre de la dama en cuestión para no ponerla en entredicho... y no porque el que una dama y un caballero que pasan un rato agradable sea reprobable, sino porque en esta sociedad de doble moral hay cosas que todavía no se pueden ver con naturalidad...
Por otro lado, creo que el que un fulano ande contando sus intimidades "con pelos y señales", y hasta nombres, es de muy mal gusto... ¿por qué lo hacen los hombres? quizá porque creen que el contar sus "conquistas" y "aventuras" los hace "interesantes"... No es cierto, los hace cabrones...
quizá porque creen que contandolas más mujeres se acercaran a ellos... Si, las que tengan baja autoestima y quieran que las tomen en cuenta de esa tonta manera...
quizá porque ni siquiera es cierto lo que cuentan... Puede ser, y lo hacen sólo para impresionar (pobres diablos inseguros)...
Para mi la intimidad es la intimidad, y si él o ella cuenta lo que hacen juntos le restan, desde mi muy particular punto de vista, seriedad a la relación...
Ojalá cuenten ellos también las ocasiones en que las cosas no les han salido bien en ese campo... ¿o a poco son infalibles?

requiemapedro dijo...

Supongo que eso de que los caballeros no tienen memoria será también relativo a la referencia literaria que hiciste de Víctor Trujillo sobre "El Cristal con que se mira", en la que señalas que fue él quien instituyó la idea. Supongo que después se las habrá comentado a los Sofistas (que vivieron antes de Sócrates) para que instituyeran el "Nada es verdad, nada es mentira, todo es cuestión del color del cristal con que se mira".

¡Ja! Comentario mamón que no pude esquivar, perdón.

Ya en serio, leí los últimos tres textos que tienes publicados. No puedo hacer referencia a alguien que no haya visto en tres décadas porque ni siquiera las he vivido, pero definitivamente es emocionante encontrar a alguien con quien no te has topado en mucho tiempo y más cuando te une una historia como la que bosquejaste.

En fin, no hay demasiado qué decir, es bastante entretenido leer tus blogs, creo que al final de cuentas ése es el objetivo, que los lean, ¿no?

Saludos,

Anónimo dijo...

Carrillo es un farolón, qué podemos esperar de un muñeco de carne que le gusta presumir de ser mandilón.
Yo conmino al Carro para que cuente historias más emotivas o más hilarantes, y que sea menos local.
Si quiere decirle a su mujer que la ama y que no hay otra en el mundo, que se lo diga a ella, no tiene porque hacernos partícipes a los demás de su derroche de miel.
He dicho