lunes, 27 de noviembre de 2006

Aquí y ahora

Al entrar a los "tas" es casi imposible no empezar a reflexionar y a pensar qué has hecho de tu vida y ser una presa fácil de la depresión y la nostalgia. Yo no escapé a ese crisis existencial y en su momento estuve deprimido más de una semana. Te vienen a la mente cuestionamientos, algunos absurdos... que si has alcanzado las metas que te propusiste sentimental y profesionalmente, que si la vida ha valida la pena hasta entonces, que si eres feliz. Todo esto viene a colación de un texto de una queridísima amiga en el que a firma que al estar en la tercera década de vida, tu perspectiva de las cosas, de la vida misma es otra. Su escrito se combinó con la charla por MSN con otro excelente cuate, quien, debo confesarlo, me enseñó uan gran lección cuando me dijo que él siempre pedía cosas buenas para sus amigos, y no es que yo no lo haga, yo procuro siempre decirle a un amigo que lo aprecio y me alegran sus éxitos, y sobre todo, para quienes no lo son!!! Eso sólo me dice que es un tipazo y me demostró que siempre se aprenden cosas nuevas de todo y de todos (JuanPa, eres un súper bro). La madurez no se mide con la edad, se mide con las acciones, con lo que demostramos todos los días aquí y ahora, con lo que podemos dejar de nosotros entre la gente que nos quiere y a la que queremos. No quiero ser un presuntuoso ni mucho menos, pero voy a hablar un poco de mí (de eso se trata este espacio, no?). Como lo dije en mi perfil, la mayoría me conoce, sabe que soy algo intolerante (me exaspera la gente pasguata) -espero haberlo escrito bien-, mediocre, conformista, estúpida porque, como decía una profesora de la Facultad "quien se junta con gente estúpida, se vuelve estúpido también", quisquilloso, en pocas palabras, mamón, sí lo sé y lo admito, y lo hago porque alguien por ahí me dijo alguna vez que lo que hace grande al ser humano es aceptar sus errores, y yo tengo muchos. Varios de ustedes me lo han hecho saber, algunos sutilmente y otros no tanto y a veces te pega eh, te pega y cañón. Pero bueno, esas cosas también te ayudan a crecer, a tratar de ser mejor persona (sí toño, ya sé lo que vas a decir, que te voy a hacer llorar, pero ni modo, ya me estás leyendo) y que tus verdaderos amigos te acepten como eres, geniudo, malencarado, voluble, en fin...A cambio de esas "cualidades no muy agradables" (Y ACLARO, NO ME ESTOY TIRANDO AL PISO) creo que soy buen escucha, pregúntenle a Israel, a Rolando, a Sandra, al mismo JuanPa, a Mario, y me considero buen amigo. Por qué escribo todo esto, pues porque creo que efectívamente al estar en los tas, descubres muchas cosas, valoras otras tantas y empiezas a encontrarte a ti mismo y te das cuenta de que tienes que vivir el presente, que el pasado ahí está, y es para rescatar lo mejor de él, pero no para vivir de é, y que el futuro, pues el futuro ya vendrá y en su momento nos preocuparemos por él. Por ahora aquí estamos y nos estaremos leyendo seguido. PD.- Vivan los treintas, sí, tengo 33 y aunque muchos no lo crean, que la verdad no me importa mucho, los he vivido muy bien.

4 comentarios:

In phidelio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
In phidelio dijo...

Basi:

Estoy de acuerdo contigo en lo que escribes y, aunque no he llegado yo ni a los 29, demuestras que hay que tomar las cosas de una mejor manera. Los 30's no son como los pintan, es el momento justo de confrontar madurez contra juventud.

Inph.

Héctor Juárez Cedillo dijo...

Amigo:

Sabes que te tengo mucho aprecio, eres todo un personaje.

Saludos,
Héctor Juárez Cedillo

Mario Palafox dijo...

Mi querido Adrián... No hay otra cosa más importante en la vida que disfrutarla. Lo demás vendrá poco a poco.
Si nos quedamos pasmados por cada cosa que nos ocurre en ella, se nos iría la vida reflexionando en cada aspecto que nos hiciera cambiar o tomar otro rumbo o simplemente pensar si hemos sido felices. Hay que disfrutar los momentos con tu familia, amigos, compañeros de trabajo, no hay más.